Tal día como mañana, 25 de Agosto, en 1506. El rey Don Felipe y dona Juana autorizaron al Concejo de Alcaraz a sacar de los ríos del término el agua necesaria para poner en regadío algunas vegas y destinarlas al cultivo del trigo, que tanto precisaba la Ciudad.
En aquella época, y desde antaño, tal como se puede demostrar por documentos anteriores, la vega de Alcaraz y de los pueblos de su término ya tenía fama tanto por sus campos de trigo, como también por la calidad y variedad de otros productos como sus hortalizas.
Los mercados, autorizados dos veces a la semana, y su feria, unían a todo su alfoz, llegando ganaderos de otras zonas limítrofes como Murcia y Andalucía a realizar tratos.
La feria y su cuerda, en la que  los caballos se convertían en protagonistas y que se instalaba en las afueras de la población se convertía en una de las fuentes de ingresos para los alcaraceños y para el concejo de la localidad.