La Semana Santa en la Comarca de la Sierra de Alcaraz y Campo de Montiel es un despliegue de Fé, cultura, tradiciones y fervor popular.
Durante estos días se combinan una serie de actos religiosos y tradiciones populares, a veces gastronómicas, que se dan entre el Viernes de Dolores y el Domingo de Resurrección, aunque hay tradiciones que comienzan antes como el Domingo de Pelitreo en Villapalacios coincidiendo con el cuarto domingo de Cuaresma.
La conmemoración más importante de la Semana Santa en la comarca es la de El Bonillo, la cual esta declarada de interés turístico regional destaca por el espíritu sobrio y respetuoso con los actos religioso.
Munera tiene documentada la celebración de la Semana Santa desde antiguo, con Cofradías como las del Santísimo Cristo, que fue fundada en 1595 y especialmente llamativa es la Semana Santa de Alcaraz, no sólo por los encuadres en los que se realizan los actos sino también por la riqueza artística de sus pasos, entre los que destaca su Dolorosa de Salcillo o el Nazareno de Roque López, algunos portados al hombro. En esta Semana Santa el Jueves por la noche se realiza la exposición del Santísimo en las Iglesias de la localidad, de estos altares destacamos el del Convento de Santa María Magdalena, uno de los pocos de clausura que se encuentran en nuestra provincia y cuyas funciones cantadas en Jueves y Viernes Santo son de un recogimiento especial. En este día se hace una pequeña procesión en el claustro del mismo, el cual se encuentra cerrado durante todo el año.
En la procesión de Alcaraz, destacamos la del Cristo de la Buena Muerte, que actualmente se celebra el Viernes Santo por la Mañana y a mi modo de ver, especialmente el Domingo de Resurrección, con la procesión del Encuentro en el marco incomparable de su Plaza Mayor que este año cumple 500 años desde el inicio de su construcción.
En Alcadozo se da una de las peculiaridades que caracterizan estas celebraciones en la Comarca, ya que los hombres y las mujeres participan por separado en la procesión, ellos acompañan la imagen de Cristo por una parte y las mujeres la de La Virgen por otra, realizando el Encuentro al final del recorrido.
En Bienservida, es tradición representar la “Pasión Viviente” y en la madrugada del Sábado Santo se realiza la “Quema de la Bandera”, una tradición popular del siglo XVI que antes era realizada por “los quintos” de cada año y actualmente siguen la tradición los jóvenes se similar edad; donde las madres y novias de los jóvenes cosen una bandera con matas de trigo, papel y cintas bordadas que después se colocan en la puerta y paredes de la iglesia durante un año; siendo quemadas públicamente cuando “los quintos” del año siguiente colocan las suyas.